domingo, 18 de enero de 2015

La cucaracha ya no puede caminar

Ya he hablado antes en el blog de cuerpos extraños en el oído (1, 2, 3, 4) y también puedes ver algunos ejemplos en esta lista de reproducción del canal de YouTube. Hoy le toca el turno a los insectos en el oído. Sí, qué repelús, ¿no? 

El insecto que con más frecuencia se introduce en el oído parece ser la cucaracha. Cuando se trata de insectos en el oído, antes de la extracción debemos de matarlos: alivia los síntomas del paciente y facilita su extracción. ¿Y cómo los matamos? Por inmersión, es decir, llenamos el conducto de alguna sustancia líquida y esperamos a que se muera.

Fragmentos de una cucaracha extraída del oído

El consulta disponemos de varios líquidos (alcohol, agua oxigenada, suero, solución de lidocaína...), pero nunca me planteé cuál era el más eficaz. La verdad es que los insectos que pude extraer del oído estaban todos muertos ya, qué suerte. Lo ideal sería que fuera una sustancia poco irritativa para la piel del conducto, sin propiedades ototóxicas y que pudiera ejercer cierta anestesia o analgesia.

En este estudio probaron la eficacia de 17 líquidos que podrían estar disponibles en el medio hospitalario, a la hora de matar a los insectos del oído. Utilizaron, entre otros: etanol 95%, alcohol isopropílico 70%, agua oxigenada, suero salino, suero salino hipertónico, clorhexidina, betadine, lidocaína 1%, cocaína 5% o aceite de microscopio.

De las sustancias estudiadas, el etanol 95% y el alcohol isopropílico 70% fueron las más eficaces, y el agua oxigenada la que menos. Según la publicación, una cucaracha se muere en unos 30 o 33 segundos si aplicamos etanol o alcohol isopropílico respectivamente. Con el agua oxigenada tarda unos 3 minutos y con una solución de lidocaína 1% unos 82 segundos. Cuando miras la bibliografía algunos autores aconsejan utilizar una solución de lidocaína, por su efecto anestésico, que facilitaría la extracción. Hay que decir también, que ninguna de las soluciones estudiadas fue eficaz contra las garrapatas. Una vez que ya hemos dejado fuera de combate al insecto procederemos a su extracción.



BIBLIOGRAFÍA
  • Gadre AK. An insect on the tympanic membrane. Ear, Nose & Throat Journal. 2010;89(3):111.
  • Antonelli PJ, Ahmadi A, Prevatt A. Insecticidal activity of common reagents for insect foreign bodies of the ear. Laryngoscope. enero de 2001;111(1):15-20.
  • Ryan C, Ghosh A, Wilson-Boyd B, Smit D, O’Leary S. Presentation and management of aural foreign bodies in two Australian emergency departments. Emerg Med Australas. agosto de 2006;18(4):372-8. 1.
  • Dubois M, François M, Hamrioui R. [Foreign bodies in the ear; report of 40 cases]. Arch Pediatr. septiembre de 1998;5(9):970-3.

domingo, 11 de enero de 2015

¡Tengo el 78!: otra mirada a la Atención Primaria

Cuando comentas que has realizado un máster de Gestión Clínica, mucha gente me pregunta si lo hice porque quiero ser jefa. Pues no, no entra en mis planes ser jefa de nada. 

Sin embargo, en nuestra profesión estamos continuamente gestionando, gestionamos de todo. Estamos trabajando con procesos, con sistemas de case-mix, con documentación clínica, con protocolos y con guías de práctica clínica. Trabajamos formando equipos e intentando prestar una sanidad con la mayor calidad posible. Nos hablan de costes y de objetivos asistenciales. ¿Por qué no conocer estas cosas y otras muchas más?

El máster también me brindó la oportunidad de relacionarme con personas que trabajaban en entornos sanitarios diferentes al mío, con desempeños muy distintos.
Como tutor del proyecto tuve a Marcel Prats Villalonga, que guió mis pasos en la elaboración del trabajo fin de máster. Marcel es médico de familia, y trabaja en proyectos de Gestión Clínica y de Atención Primaria, tanto a nivel nacional como internacional.

Recientemente ha publicado su novela "¡Tengo el 78!: otra mirada a la Atención Primaria".


Con este sugerente nombre, Marcel nos muestra la Cataluña del año 1978 ambientada en un barrio humilde ficticio, el Arrabal de la Maurina y la Maurineta. A través del diario de una niña de 15 años, protagonista y narradora, nos describirá su entorno, el barrio y su relación con los médicos y el centro de salud. Pasarán los años, y reflejados en diario, veremos las reformas y los cambios acontecidos con la transformación de la Atención Primaria. Hay relatos muy simpáticos en relación a la implantación de la informática, la historia electrónica e incluso guiños a la Otorrinolaringología.

"La extracción de la segunda amígdala fue un poco más laboriosa y complicada, a causa de la persecución en toda regla de su madre y de la esposa del eminente doctor por el oscuro y largo pasillo de la consulta privada..."

Capaz de llegar a todos, médicos y pacientes, "¡Tengo el 78!" es una novela entrañable y cálida con la que he disfrutado mucho. Gracias, Marcel.

"¡Tengo el 78!" está disponible en Amazón.

lunes, 5 de enero de 2015

El Síndrome de la Oreja Roja

Con frecuencia se me ponen las orejas coloradas. Básicamente cuando me enfado, aunque también cuando estoy haciendo algo con mucho entusiasmo y concentración. Si mis compañeros entran en la consulta y me ven las orejas rojas, ya saben de sobra mi estado de ánimo. No pienso que me ocurra nada extraño, sin embargo hay una situación clínica poco frecuente que se llama el Síndrome de la Oreja Roja o RES por sus siglas en ingles (Red Ear Syndrome), que va de eso, de tener las orejas rojas.


Si aún no has oído hablar del síndrome de oreja roja, sigue leyendo...

El síndrome lo describió Lance en 1996, y se trata de episodios de ERITEMA del pabellón de la oreja, asociados a DOLOR y sensación de QUEMAZÓN.

Los episodios son principalmente unilaterales, aunque hay algunos casos descritos de afectación bilateral. El dolor y el enrojecimiento afecta al pabellón auditivo y es mayor en el lóbulo de la oreja. Tanto La intensidad del dolor es variable, y la duración del episodio también varía, desde minutos a cuatro horas. La mayoría de los ataques duran entre 30 y 60 minutos y la mayor parte de los pacientes con síndrome de la oreja roja tienen episodios a diario.

Los ataques ocurren espontáneamente y también inducidos por factores desencadenantes como el movimiento del cuello, el estímulo frío o caliente, tocarse la oreja, el ejercicio físico, cepillarse el pelo, comer chicle, bruxismo, alimentos o estrés.

Desde un punto de vista etimológico, los pocos casos que hay descritos del síndrome de la oreja roja los clasifican en primarios (o idiopáticos) y secundarios. 
  • El RES primario ocurre en jóvenes, aislado o en asociación con migraña. 
  • El RES secundario ocurre en adultos y asociado con mas frecuencia a enfermedades cervicales, de la articulación temporomandibular o neuralgias craneales y cervicales.

Os preguntaréis qué produce este raro síndrome. La causa exacta es desconocida, pero la activación del reflejo trigémino-autonómico parece la vía final común. Antes de explicar brevemente algunas teorías que se proponen, podemos repasar la inervacion sensitiva y la vascularizacion del pabellón de la oreja, que nunca viene mal:
  • La inervación sensitiva del pabellón auricular deriva del nervio auricular mayor (ramas del plexo cervical superficial C2 y C3) y de la rama mandibular del nervio trigémino (V3). 
  • La vascularización procedente de la arteria temporal media (ATM) y de la arteria auricular posterior (AAP), pertenecientes al sistema de la carótida externa.


Inervación sensitiva y vascularización del pabellón de la oreja. 

Las lesiones irritativas de la ramas del plexo cervical superficial C2-C3 producirían una estimulación antidrómica y liberarían péptidos vasodilatadores (sustancia P, péptidos relacionados con gen de la calcitonina y oxido nítrico), causando dolor y vasodilatación.
Los casos asociados a disfunción de la articulación temporomandibular podrían estar en relación con un reflejo axonal local, desencadenado por estímulos nociceptivos como el calor, el tacto o la masticación.
El el artículo original de Lance de 1994 también se sugiere que asociado al RES podría haber un síndrome talámico, con una desinhibición de las neuronas trigémino-talámicas que ocasionaría el dolor y y quemazón, quizás en combinación con una alteración en C3 produciendo vasodilatación.
Hay casos publicados asociados a migraña que relacionan el RES con las cefaleas trigémino-autonómicas. Otros autores sugieren que el RES puede ser una variante auricular de eritromelalgia.
También se habla de una disregulación subyacente del sistema autónomo simpático (vasoconstricción) y parasimpático (vasodilatación).

Se proponen unos CRITERIOS DIAGNÓSTICOS para el síndrome de la oreja roja primario:
A. Al menos 20 ataques cumpliendo los criterios B-E.
B. Episodios de dolor de oído externo de hasta cuatro horas de duración.
C. El dolor de oído debe de tener al menos dos de las siguientes características: 
  • Quemazón.
  • Unilateral.
  • Mediana-moderada intensidad.
  • Desencadenado por estímulo térmico o cutáneo.
D. El dolor se acompaña de enrojecimiento del oído externo.
E. Más de un ataque al día (aunque hay casos con frecuencia menor).
F. No es atribuible a otras causas.

Para realizar el DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL deberemos pensar en: erisipela, herpes zoster, otitis externa difusa, eritromelalgia, policondritis recidivante, fotodermatosis, eccema de pabellón, condrodermatitis nodularis helicis...

Como para todo lo que no se sabe muy bien por qué se produce, y si añadimos que hay pocos casos publicados, las recomendaciones para el TRATAMIENTO no están muy bien establecidas. 

Entre los medicamentos utilizados destacamos: gabapentina, antiinflamatorios no esteroideos, bloqueantes de los canales de calcio, antidepresivos tricíclicos, triptanos, metisergida o propanolol.
Bloqueos nerviosos: bloqueo anestésico de C2-C3 o del nervio auricular mayor, sección de C3.
Otros tratamientos: placa o férula de descarga dental y enfriamiento local.

Creo que al terminar de escribir todo este rollo tengo ya las orejas coloradas.

REFERENCIAS
  • Lance JW. The red ear syndrome. Neurology. septiembre de 1996;47(3):617-20.
  • Ryan S, Wakerley BR, Davies P. Red ear syndrome: a review of all published cases (1996-2010). Cephalalgia. febrero de 2013;33(3):190-201.
  • Eismann R, Gaul C, Wohlrab J, Marsch WC, Fiedler E. Red ear syndrome: case report and review of the literature. Dermatology (Basel). 2011;223(3):196-9.
  • Moitri MO, Banglawala SM, Archibald J. Red Ear Syndrome: Literature Review & A Pediatric Case Report. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology [Internet]. [citado 1 de enero de 2015];0(0). Recuperado a partir de: http://www.ijporlonline.com/article/S0165587614006910/abstract
  • Chan CC, Ghosh S. Red ear syndrome precipitated by a dietary trigger: a case report. J Med Case Rep. 2014;8:338.
  • Lambru G, Miller S, Matharu MS. The red ear syndrome. J Headache Pain. 2013;14:83.

martes, 30 de diciembre de 2014

El Sálvame Deluxe y las perforaciones del tabique nasal

Hace poco un amigo me dijo: «Aurora, soy muy comprensivo, pero lo que no entiendo es que tú veas el Sálvame Deluxe». Pues sí, #YoVeoSalvame: los viernes por la noche, toca dejar la mente en blanco y quedarse dormida viendo el Sálvame DeLuxe.

En el pasado programa entrevistaron a Bertín Osborne, tan genial como siempre, abierto y simpático. Nos contó un anécdota que le ocurrió con un otorrino, cuando le diagnosticó una perforación de tabique nasal. El otorrino pensó que había inhalado cocaína, y Bertín se molestó bastante porque nunca había consumido drogas. Acto seguido los colaboradores comenzaron a hablar sobre el tratamiento quirúrgico de las perforaciones de tabique, ya os podéis imaginar con qué precisión. Vamos, que me sonreí un rato.


Fuente de la imagen: Telecinco.

Las perforaciones del tabique nasal o perforaciones septales afectan al 1% de la población, y la reflexión del otorrino fue lógica: el consumo de cocaína inhalada es la segunda causa de perforación según las estadísticas americanas. La cocaína tiene un efecto vasoconstrictor que disminuye el aporte sanguíneo a la mucosa del tabique nasal, y los disolventes que suelen añadirse son también irritantes para la mucosa. No obstante, la causa más frecuente de perforación septal es la cirugía del tabique nasal. En este vídeo podéis ver el aspecto de una perforación.

En función del tamaño de la perforación puede haber consecuencias aerodinámicas en el flujo de aire que atraviesa las fosas nasales: se pierde el flujo aéreo laminar y se provoca un flujo aéreo turbulento. De este modo se forman corrientes de aire accesorias y hay una disminución global del flujo aéreo.

Sin embargo, seis de cada diez perforaciones no producen síntomas. Cuando ocasiona síntomas el paciente nos cuenta obstrucción nasal, formación de costras, sangrado nasal o incluso un silbido respiratorio. Las perforaciones producen más síntomas cuanto más anterior se localicen y cuanto mayor es su diámetro. Una perforación total del tabique nasal puede alterar incluso hasta la resonancia de la voz.

Los cuidados iniciales de una perforación constan de lavados nasales con suero fisiológico y cremas cicatrizantes, y son indispensables. Cuando a pesar de los cuidados locales la perforación produce síntomas, podemos pensar en el tratamiento con obturadores y en la cirugía.

Los obturadores o botones septales están constituidos por dos discos de silicona o resina acrílica, unidos por un eje central que se coloca en la perforación. Sobre el papel parece buena solución, pero a menudo son mal tolerados y poco estables, y se extruyen hasta en el 30% de los pacientes.

Botón septal
Fuente de la imagen: Atos Medical.

La cirugía varía en función del tamaño y de la localización de la perforación septal. Es una cirugía compleja, sobre todo para perforaciones grandes, y en los textos se define como "decepcionante". Se basa en el avance de colgajos de mucosa procedentes de la mucosa de la fosa nasal, del cornete inferior o de la mucosa labial, asociado a la interposición de un injerto autólogo entre los dos colgajos. Los injertos pueden ser cartilaginosos (cartílago obtenido de la oreja, o cartílago del tabique residual), óseos (hueso nasal o hueso de la cresta ilíaca) o conjuntivos (fascia o periostio).

Por todo ello, es fundamental que nos concentremos en prevenir perforaciones cuando realizamos cirugía del tabique nasal, y en evitar la exposición a sustancias que pueden producir perforación. Entre los agentes químicos que pueden producir perforación septal destacamos la cocaína y heroína inhaladas, los vasoconstrictores locales, el polvo de cal, cemento y vidrio, alquitranes, cromo, ácido sulfúrico, y arsénico, entre otros. Los productos industriales pueden ser objeto de enfermedad profesional.

BIBLIOGRAFÍA
  • Thomassin J.-M., Dessi P., Forman C., Danvin J.-B., Bailhache A. Chirurgie des perforations septales. EMC (Elsevier Masson SAS, Paris), Techniques chirurgicales - Tête et cou, 46-135, 2008.
  • Beauvillain de Montreuil C, Chastenet P et Ferri-Launay ML. Pathologie du septum nasal (déviation septale exclue). Encycl Méd Chir (Editions Scientifiques et Médicales Elsevier SAS, Paris, tous droits réservés), Oto-rhino-laryngologie, 20-330-A-10, 1998, 8 p.

¡Os deseo un FELIZ AÑO NUEVO! Gracias por leerme. 

viernes, 19 de diciembre de 2014

Ideas para hacerle un regalo original a un otorrino (II)

Ya tenemos las fiestas ahí, ¡qué bien!, y este año os traigo una nueva selección de regalos para tus amigos otorrinos u otorrinas.

Para los que les gusta registrar las imágenes

Cuando presentas un caso clínico, si no tienes una imagen no tienes nada. Después de ver en el último congreso nacional el precio de los videotoscopios, empecé buscar alguna opción más económica. En Amazon venden este videotoscopio digital de la marca Firefly que transmite imágenes fijas o de vídeo a un ordenador de manera inalámbrica. Tiene un receptor inalámbrico que se conecta via USB al ordenador, y trae su propio software válido para Windows y OS. Su precio es 409 euros. En este enlace de YouTube tenéis un vídeo con ejemplos.

Fuente de las imágenes: http://foto-video.infoelectron.net/firefly

Para los más tecnológicos

Este gadget me ha llamado muchísimo la atención: HooToo TripMate HT-TM01. Es un dispositivo que tiene tres funciones: es un router inalámbrico portátil, es una batería externa de capacidad 6.000mAh y permite "Crear una conexión inalámbrica de red" (Tipo Airport de Apple) instantáneamente al conectar al módem. Vamos, el compañero ideal para tus viajes. Cuesta unos 40 euros en Amazon.


Fuente de la imagen: www.hootoo.com.

Para las que no aguantan los zapatos

Ya es el segundo congreso en el que tengo que salir pitando a comprar unas bailarinas porque no aguantaba más los zapatos de tacón. ¿Qué mejor regalo que unas bailarinas plegables? La marca Dr. Scholl tiene su línea de "Pocket Ballerina", con el eslogan "Dales un respiro a tus pies cuando ya no aguantas los tacones". Por Internet puedes encontrarlas entre 13 y 18 euros.


Fuente de la imagen: www.drscholl.es.

Para las guardias

Ya hablé el año pasado de las luces frontales. Este año he podido probar en el Decathlon esta luz frontal, ligerísima y da muy buena luz (y es azul). Lleva dos pilas en parte de atrás. Cuesta unos 15.95 euros.

Fuente de la imagen: www.decathlon.es

Otro regalo que podría estar bien para las guardias y también para la consulta es un mechero, sobre todo cuando no tienes acceso a una lampara para calentar el espejillo laríngeo. Yo ando con mecheros de euro, que se terminan muy rápido. Échale un vistazo a la web de Zippo, puedes incluso hasta personalizarlos para tu regalo.

Para el quirófano 

En el Leroy Melin tenemos varios modelos gafas de protección que nos pueden valer para las intervenciones, y protegernos así de salpicaduras y más cosas. Hay de varios modelos y precios. Aunque yo llevo gafas habitualmente, tengo unas en la taquilla.


Fuente de la imagen: Leroy Merlin.

Para estudiar

Cada vez tiene más peso en nuestra formación los entornos virtuales y la formación on-line. Algo que yo utilizo bastante para ver vídeos y seminarios, y así no dar la vara a mi marido con palabrejas médicas, son unos casos inalámbricos. En concreto tengo estos de Rappo (que además son azules) y funcionan muy bien.


Fuente de la imagen: www.rapoo.com.

¿Te han gustado las ideas de este año? Espero volver el año que viene con más.

¡FELIZ NAVIDAD!

Te pongo el enlace a la entrada del año pasado: Ideas para hacerle un regalo original a un otorrino.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Guía clínica sobre el acúfeno de la Academia Americana: un poco de luz

Esta semana hablaremos de una nueva guía de práctica clínica publicada por la Academia Americana sobre el acúfeno. Somos conscientes de que el acúfeno es un síntoma o condición sobre la que hay mucha variabilidad en la práctica médica, y la lectura de la guía nos responde a varias preguntas agrupadas en tres dominios: evaluación del paciente con acufeno, intervenciones y tratamiento, y educación o consejo clínico. 




La guía se centra en el acúfeno primario, persistente y molesto, y nos facilita incluso las definiciones:
  • Acúfeno primario. Acúfeno que es idiopático, que puede estar asociado o no a hipoacusia neurosensorial. 
  • Acúfeno persistente. Duración igual o mayor a seis meses. 
  • Acúfeno molesto. El acúfeno afecta a la calidad de vida del paciente y a su estado general de salud. El paciente está angustiado y busca tratamiento activo para el acufeno.
Comentaré solo algunas recomendaciones, y añadiré información que me pareció interesante del texto sobre el que se apoyan las recomendaciones. De otro modo, este post puede ser infinito. El documento completo para profesionales lo podéis descargar aquí.

Recomendación a favor para la historia clínica y examen clínico, con el propósito de identificar causas tratables de acúfeno y situaciones graves que cursan o causan el acúfeno.
  • La historia clínica debería de incluir las características del acúfeno (unilateralidad, si el pulsátil, inicio, agravantes), si existe hipoacusia asociada uni o bilateral, antecedentes exposición crónica a ruido o tratamientos ototóxicos, vértigo o desequilibrio asociados, síntomas de depresión y/o ansiedad, o trastornos cognitivos. 
  • El examen físico incluye estudio otológico, neurológico, cervical y auscultación cardiaca y carotídea (ya nos estamos poniendo las pilas los otorrinos con el fonendoscopio). 

Recomendación a favor para el estudio auditivo no demorable en casos de los acúfenos unilaterales, los asociados a hipoacusia o los que llevan más de seis meses de evolución. 

Fuerte recomendación en contra para estudios de radiología, SALVO que haya una o más de las siguientes condiciones: unilateralidad, acúfeno pulsátil, hipoacusia asimétrica o focalidad neurológica.

Extremadamente recomendable diferenciar si el acúfeno es realmente molesto o no. Lo podemos hacer simplemente con la anamnesis, pero también podemos entregar alguno de los cuestionarios validados:
  • Tinnitus Questionnarie and Tinnitus Effects Questionnarie (1988).
  • Tinnitus Handicap Questionnarie (1990).
  • Tinnitus Reaction Questionnarie (1991).
  • Tinnitus Handicap Inventory (1996) .
  • Tinnitus Funcional Index (2012).

Es recomendable que informemos y eduquemos del paciente respecto a su acúfeno:
  • Podemos ayudarnos de folletos con recomendaciones escritas.
  • Podemos recomendar libros de autoayuda.
  • Podemos informar sobre terapia sonora.
  • Comentar/discutir con el paciente algunos puntos en la consulta (vienen detallados muchos más en la guía): A. El acúfeno es un síntoma, no una enfermedad. B. Aunque no existe un tratamiento médico eficaz, se pueden aliviar los problemas de sueño o concentración asociados, y la repercusión psíquica. C. Informar sobre los fármacos o condiciones que pueden agravar el acúfeno. D. El acúfeno puede disminuir en intensidad. E. Puede haber una habituación al acúfeno.

Es opcional la recomendación de terapia sonora: rodearse de un ambiente sonoro (radio, apps de smartphones..), audífonos si coexiste hipoacusia o generadores de ruido.


Recomendación a favor para la terapia cognitivo conductual, incluso terapia cognitivo conductual apoyada en Internet.

Recomendación en contra del tratamiento médico con antidepresivos, anticonvulsivantes, antidepresivos o terapias intratimpánicas. Esta recomendación no se aplica a los pacientes con trastorno de ansiedad o depresión, o del comportamiento. 

Recomendación en contra para el tratamiento con suplementos dietéticos. Mención especial para Ginkgo biloba, melatonina, zinc, homeopatía, hierbas tradicionales chinas, lipoflavonoides, ajo, vitaminas o minerales. En relación al Ginkgo biloba nos recuerdan que los efectos secundarios más frecuentes son los gastrointestinales, habitualmente transitorios y reversibles. Los efectos secundarios más graves se derivan de la interacción con tratamientos anticoagulantes. También interacciona con la trazodona y las tiazidas.

Y para finalizar, recomendación en contra para la estimulación magnética transcraneal y no se puede hacer una recomendación respecto al uso de la acupuntura.

Enhorabuena si has llegado leyendo hasta aquí, pero las 41 páginas no se merecían menos.

¡Buen fin de semana!

INFORMACIÓN PARA PACIENTES

APPS PARA PACIENTES

ASOCIACIONES DE PACIENTES

sábado, 6 de diciembre de 2014

Drenaje de un otohematoma: así lo hago (VÍDEO)

Una parte de nuestro cuerpo que sobresale bastante (a unos más que a otros) y que está desprotegida, es el pabellón de la oreja. Hay varios tipos de lesiones traumáticas sobre el pabellón auricular: heridas en la piel, roturas de cartílago, amputaciones parciales o totales, desgarros en el lóbulo por el pendiente, y también la formación de hematomas.

Por lo general, los hematomas del pabellón u otohematomas se forman en la cara anterior de pabellón, y se acumula la sangre entre el cartílago y el pericondrio. Este acúmulo de sangre si no se evacua, puede producir una pericondritis, una necrosis del cartílago y dejar como secuela una deformidad en el pabellón de la oreja. Cuando hay traumatismos repetidos en la oreja con microhemorragias, y hematomas no tratados (deportistas por ejemplo) puede dar lugar a una oreja que característicamente llamamos oreja en coliflor (u oreja del boxeador, o luchador).

Otohematoma
Hematomas de pabellón auricular

El tratamiento del otohematoma contempla tres aspectos: incisión y drenaje, apósito o vendaje compresivo, y cobertura antibiótica.

La incisión y drenaje puede hacerse con anestesia general o local. Lo más habitual es que sean procedimientos que realicemos con anestesia local. Podemos realizar una infiltración del nervio auricular mayor (que inerva la cara posterior) o del nervio auriculotemporal (que inerva la cara anterior). Como estos nervios alcanzan el tejido celular subcutáneo, se pueden bloquear inyectando un anillo subcutáneo de anestesia alrededor de la base del oído. También podemos usar spray de cloretilo, que produce un enfriamiento de las terminaciones nerviosas y una anestesia local. 

Puntos de infiltración para anestesiar el pabellón auricular

Con una o varias incisiones en la zona mas declive del hematoma y con la ayuda de un aspirador evacuaremos todo el contenido. Se puede dejar un pequeño drenaje (por ejemplo, una punta de una gasa orillada), para permitir que el drenaje de los restos de sangre. Lo podéis ver en el siguiente vídeo


El vendaje será moderadamente compresivo y se adaptará al pabellón. Me gusta utilizar una gasa orillada impregnada en pomada antibiótica que voy adaptando a toda la superficie y recovecos del pabellón. Después coloco unas gasas sobre la oreja y un vendaje de crepé. Los vendajes en la cabeza se caen, al dormir o al desvestirse. Utilizo un crepé ancho y luego le pongo unas tiras anchas de apósito adhesivo tipo Hypafix® que fijan el vendaje al cuello y mejilla. 

Vendaje craneal fijado con
apósito adhesivo al cuello y mejilla

Para la cobertura antibiótica podemos emplear amoxicilina-clavulánico o ciprofloxacino. El aspecto del pabellón se puede revisar a las 48-72 horas.

REFERENCIAS
  • Gil-Carcedo LM, Vallejo LA. El Oído externo. Majadahonda, Madrid: Ediciones Ergon; 2001. 
  • L.A. Vallejo L. G-C. Otologia / Otology. Editorial Medica Panamericana Sa de; 2011.
  • Jones SEM, Mahendran S. Interventions for acute auricular haematoma. Cochrane Database Syst Rev. 2004;(2):CD004166. 
  • Scott DB, Håkansson L, Buckhöj P, Bromage PR, Navaescues Benlloch I. Técnicas de anestesia regional. Madrid: Médica Panamericana; 1995.